En nuestra terraza junto al agua disfrutará la vida palpitante de la capital tanto como la tranquilidad del Spree.

En los cálidos días de verano, no hay nada como una cervecita bien fría mientras se charla un rato tranquilamente. Y aunque no esté en compañía, seguro que no se aburrirá.
Hay mucho que contemplar: excursionistas que saludan desde uno de los barcos que atraviesan el río, paseantes que visitan la ciudad, gente de negocios muy atareada…

¡Déjese impresionar por la ciudad!

